volver

Errores que marcan sempiternamente

2024-01-24día 2arrepentido

A lo largo de la vida una persona puede cometer innumerables errores, algunos más fuertes, otras más débiles, pero existen algunos errores que se quedan marcados como tatuajes para toda la vida, esos son los que logran generar más fácilmente una sensación de arrepentimiento por la situación, y lograr mediar contra ese dolor no es algo sencillo, especialmente cuando el error le afecta a personas inocentes, que no merecen que tus equivocaciones sean producto de dolores y traumas que le afecte por el resto de sus vidas.

En esa época yo era una persona con bastantes problemas y traumas de la infancia que no había podido resolver, me costaba mucho alejarme de las personas que me querían porque en su pasado sufrí muchos abandonos por parte de las personas que juraron quererme. En ese tiempo, el temor porque Laura me abandoné, logro despertar en mí comportamientos tóxicos, intensos e invasivos (en su momento yo nos los percibía de esa manera) hacia la vida de ella, producto también de muchas inseguridades físicas que no podía dominar y ocasionalmente terminaban afectando mucho más el problema original. Fue una época bastante difícil para mí.

Cuando te encuentras en ese estado, la mente no hace más que buscar soluciones para poder controlar todos los neurotransmisores que se activan por los cientos de sensaciones que está produciendo tu cuerpo. La primera solución que intente fue hablar del problema que estaba padeciendo en ese momento, pero me era complicado poner en palabras lo que estaba sintiendo y luego comunicárselo, porque en mí existía también el sentimiento de que no está bien hablar de tus problemas, sin embargo, logre comunicárselo, pero no tuve un buen acogimiento por parte de ella, lo cual empeoro completamente las cosas; elevo el miedo que tenía por comunicarle mis problemas internos, la inseguridad en mí mismo había crecido y había provocado conflictos entre ella yo, los cuales eran imposibles de manejar, si no podía con los míos internos, con los problemas que surgían juntos hacía que mi vida fuera bastante difícil de llevar, aparte de eso hay que sumarle que yo estaba cursando el primer semestre de universidad, era mi primera vez en ese mundo y tenía mucha ilusión por lograr todo lo que en años anteriores había soñado.

Me encontraba en un momento en donde no estaba listo, ni para estar con Laura, ni para estar cursando primer semestre de la universidad. Mi salud mental estaba por los suelos, aunque en el día a día no se notaba, era como una bola de nieve en la que cada día que pasaba se ponía más grande y más grande, hasta que llego el día que tuvo que explotar, le conté a Laura todo lo que había aguantado y de las cosas que había realizado para tolerar estar en esa situación, le conté que no dejaba de ver su última conexión, que no aguantaba que se fuera tanto tiempo, le hable del desgaste que tenía mi mente por intentar entender todos los temas que daban en la universidad y entender como poder quitarme esa sensación que tenía, le conté también que cada día que pasaba me sentía peor, cada día eran menos las ganas de hacer cosas, cada día era más el inconformismo por ser como soy, cada día era más difícil vivir la vida que estaba viviendo.

Al día siguiente de mi confesión me despierto y veo un mensaje un tanto inusual de ella, me pregunto muy gentilmente como había pasado la noche (era extraño que ella me preguntase esas cosas). Con mucha ilusión por poder mejorar las cosas con ella le respondo muy amistosamente, a lo cual intercambiamos un par de palabras y en el momento más inesperado para mí me dice que la relación se debe de terminar, que sería mejor que todo lo dejáramos hasta ese momento. Mi corazón se partió en 1113 pedazos, porque esperaba que ella me acompañase y me ayudara a superar esa situación y no me dejase solo, no quería estarlo (no entendía que era lo mejor), quería y anhelaba que me acompañase por el resto de la vida, no veía manera de que pudiera mejorar si ella no estuviese, en definitiva, el mundo se me vino abajo cuando mis oídos lograron escuchar sus palabras.

En el momento que me termino no quise hacer nada por evitarlo, estaba en shock, pero no quería que no hiciese lo que su corazón muy seguramente a gritos le pedía, prefería se fuera y me dejara solo a obligarla a estar en un lugar en donde no hubiera querido estar, pero desafortunadamente, no fui lo suficientemente capaz como para contener el deseo de hablarle y arreglar las cosas entre ella y yo, así que fui después de una semana rogándole que volviéramos a intentarlo. Estar con ella era una de las cosas que más anhelaba, pero lo hacía con mucha intensidad insana, porque dure dos meses escribiéndole cada semana para ver si quería intentar las cosas conmigo, durante esos dos meses la única respuesta que obtenía era un no, pero a mí no importaba, mi ilusión y mi paciencia estaban intactas y siempre que volvía tenía la esperanza que ese día si se podrían solucionar las cosas y todo sería como yo lo soñaba, pero nunca nada sucedió, así que tuve que irme de su vida, alejarme por completo de ella, porque su paciencia ya estaba llegando a un límite, ya no estaba tolerando más mi presencia molesta e intensa.

Ese es el error que está el día de hoy, yo más me arrepiento, si pudiera me gustaría borrarlo, pero me toca aceptarlo y convivir con él diariamente. Hoy no lo lograba sacar de mi mente, sé que si no lo hubiera cometido muchas cosas de hoy en día hubieran cambiado, estuviera gozando y disfrutando de la maravillosa que es la vida a su lado, en vez de estar durante horas frente a un computador desarrollando una aplicación para tolerar el sufrimiento que me produce tener que aceptar cada día que la perdí y más nunca la voy a poder recuperar.

Nunca llegue a dimensionar todo lo mal que estaba haciendo, nunca me enfrenté a la idea que buscarla para darle el amor que merecía era un síntoma del egocentrismo que tenía porque eso solamente era una excusa para complacer mis propios deseos sin tener en cuenta lo que ella quería. Estaba solamente enfocado en la visión que yo tenía del futuro, por qué supuestamente era la mejor del mundo.

Afortunadamente, hoy puedo decir que la amo, sin toxicidad e intensidad y sin necesidad de que este conmigo, puedo tolerar pasar los días con el error más grande que desafortunadamente he cometido.