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La soledad en la dependencia hacia el otro

2024-02-02día 11apatico

Cada día que pasa se nota mucho más la soledad que existe en mi vida, cada día es mucho más difícil combatir los deseos que nunca podre cumplir justamente por esa soledad en la que me encuentro, lastimosamente me toca estar así, esa es la realidad y en el mundo en el que estoy viviendo.

Hoy he tenido momentos con destellos de felicidad, en donde la ilusión provoca una emoción tan fenomenal que no dejaba de marcar una sonrisa en mi cara. Daba vueltas por el cuarto, gritaba, saltaba, pero al instante me contenía, porque sabía que eso solo era un momento y que esa emoción que tenía era producto de mi imaginación, de una simple ilusión que mis pensamientos estaban creando, así que por muy feliz que me sintiese en ese momento yo sabía que no duraría mucho tiempo.

En efecto así sucedieron las cosas, ya que hoy fue un día de esos en los que nada sale, en los que se siente mucho más difícil estar lejos de Laura, hoy fue un día de esos en lo que lo único que quieres es un abrazo, pero un abrazo que te quite todas las ganas y la decepción de no poder lograr nada, porque intente resolver varios problemas mientras programaba, pero en ninguno fui capaz de lograr, intente manejar, intente jugar ajedrez, intente penar en lo bello que sería estar con ella y nada funciono para sacarme de ahí.

Hay cosas en las que no podemos solos, en las que nos toca estar acompañados y depender de alguien para estar mucho mejor y en mi opinión eso está excelente, porque significa que sabes vivir con la dependencia del otro, sabes dejarte controlar por las acciones del otro, sabes disfrutar de esos días en los que parece que nada te saliese bien. 

Ese estado, mis queridos muchachos y muchachas es muy difícil de obtener, porque muchas personas se obcecan con la idea de que la dependía es algo dañino y no estar bien, que yo dependa de alguien más y para ellos es mejor estar todo el tiempo solo que tener momentos en los que dependas de alguien, sabiendo que vivimos en una comunidad y es prácticamente imposible no depender de alguien y tener que hacer las cosas que alguien más quiere.

Por ejemplo, la dependencia más sencilla que se me ocurre en estos momentos, es cuando alguien le pide un favor, ya usted está dependiendo de esa persona, ya la otra persona le está dando órdenes para que usted haga lo que ella quiere, existen otras dependencias que son igual de sanas, pero revuelven más todo ese sistema y es una dependencia como la que siento ahora mismo, en la que lo único que deseo es que alguien me quite este fastidio y tristeza que he llevado en mis hombros durante el día.

Ya no soy capaz de seguir con estos, indéxeos, pero tampoco me puedo desesperar porque se comienzan hacer locuras, prefiero esperar y aguantar todos estos días, porque así como hay días como este, también hay días en los que todo es felicidad y alegría, solo es la visión que le des al mirarlos.

Aun así, sigue siendo muy difícil pasar tan solo este día, porque a pesar de esos deseos que nunca se cumplieron, está una situación muy peculiar y es la posibilidad de volver a ver a Laura, ya que según información no oficial ella está en Barranquilla en estos momentos y no saben el dolor que se siente tener tan cerca, pero a la vez no poder hacer nada poder cambiar la situación, se siente horrible que te tenga bloqueado con la idea de que tú eres una tóxica persona e intensa.

Esa es una sensación bastante terrible, que a mí me produce bastante intranquilidad, arrepentimiento por haber cometido los errores que cometí en su momento y también me hace sentir ansiedad por no poder lograr cambiar algo en ella y simplemente quedarme con la situación tal y como esta, porque no puedo llamarla, no puedo escribirle, lo más probable es que si la veo no sirva de nada e incluso empeore la situación. Básicamente, estoy contra las cuerdas sin poder hacer nada, simplemente aguantando toda la avalancha que la vida me puede entregar.

Créanme cuando le digo que no le deseo esta situación a nadie, a pesar de que se aprenda mucho y se obtenga de esta situación una personalidad más austera y fría de lo que se ve en el promedio de la gente. No es fácil estar aquí sentado escribiéndole a una persona que sabes que no te ama lo más mínimo, no es fácil amar a alguien al cual sabes que lo más probable es que si te llega a ver en la calle lo primero que haga sea voltearte los ojos por la rabia y el malestar que siento por errores que ella siente que cometiste.

Es una absoluta basura toda esta situación, desearía saltármela y pasar a situaciones mucho más cotidianas en donde podamos entablar conversaciones mucho más amenas y placenteras que las que hasta ahora he tenido con ella cuando intento hablarle, porque esas sin duda son conversaciones muy complicadas en donde la inexperiencia produce subidones de éxtasis lo cuales son liberados en sentimientos de rabia rencor y culpa.

Por su parte, cuando tenemos ese tipo de conversaciones, no quiere saber nada de mí y se nota el fastidio que le produce solamente escuchar esa situación, para ella eso es lo peor, pero para mí es algo sumamente necesario y entre esa rabia y mi necesidad se forma un malestar bastante difícil de solventar, en el que ninguno de los dos se pone de acuerdo para llegar a un trato en el que los dos nos sintamos cómodos.

Quisiera poder seguir el rumbo de la vida sin esa situación y poder aprovechar todas las maravillas que tiene estar a su lado, quisiera poder tener el privilegio de poder admirarme con toda la magnitud de lo que Laura es, quisiera tenerla a mi lado en días en la que la necesidad de que me acompañe se incremente.

Pero queridos amigos, es muy difícil revertir esa situación, espero y que en los próximos días me sienta mucho más cómodo y pueda disfrutar un poco mejor esta soledad que me acompaña día a día, espero y todo pueda salir mejor y algún día de todos los que estará por aquí, yo la pueda ver, para así al menos poder maravillarme con su belleza y su elegancia, que como es bien sabido no deja de impresionar a quien se ponga en su camino.

Si tienen la oportunidad, obsérvenla y deléitense con su exquisito caminar.